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	<title>miguel angel &#8211; Diletante Voraz</title>
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	<title>miguel angel &#8211; Diletante Voraz</title>
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		<title>Los tres Davides (Primera parte)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leonisa Malatesta]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Aug 2021 18:35:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Por amor al arte]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
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					<description><![CDATA[Tres obras maestras de la historia del arte, tres imágenes que retratan tres momentos diferentes de la ejecución de una misma hazaña, tres cuerpos diferentes, tres actitudes diferentes, tres expresiones&#8230;]]></description>
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<h3 class="wp-block-heading"> Tres obras maestras de la historia del arte, tres imágenes que retratan tres momentos diferentes de la ejecución de una misma hazaña, tres cuerpos diferentes, tres actitudes diferentes, tres expresiones diferentes, tres Davides diferentes: el de la mirada perdida y reposada tras la victoria sobre el gigante, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides/">de Donatello</a>; el de la mirada concentrada en medir al adversario y calcular el ataque, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-segunda-parte/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-segunda-parte/">de Miguel Ángel</a>; el de la mirada del cálculo ya hecho y del inicio de la acción, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-tercera-parte/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-tercera-parte/">de Bernini</a>. </h3>



<p>Todos ellos son David. Cada uno de ellos es David, el segundo y el más prominente de los reyes de Israel, el “elegido de Dios”, que es lo que significa su nombre, cuya historia se narra en diversos libros del Antiguo Testamento de la Biblia cristiana. Pero antes de ser rey y antes aún de llevar a cabo la hazaña de derrotar al gigante Goliat, David fue un pastor de ovejas con una destacada habilidad como arpista. El comienzo de su historia, dejando a un lado los designios divinos, tiene que ver con los beneficiosos efectos de la música sobre los trastornos del ánimo…&nbsp;&nbsp;</p>



<span id="more-3254"></span>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p>Siglo XI a.C., en algún lugar del antiguo Israel, en algún momento situado en torno al año 1020 a.C. Entre combate y combate contra los filisteos, Saúl, el primer rey de Israel, padecía fuertes accesos de melancolía, de tristeza perniciosa, de depresión, que decimos hoy, o de spleen, que decían los literatos en el XIX. Para aliviar sus padecimientos, los que fueren, sus servidores le propusieron recurrir al remedio de la música: </p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p><em>“Te ves turbado por un mal espíritu de Dios; permite, señor, que tus siervos te digan que se busque a un diestro tañedor de arpa que, cuando se apodere de ti el mal espíritu de Dios, la toque y halles alivio” .</em></p><cite><em>(1 Samuel 16: 15-16)</em></cite></blockquote>



<p>Saúl consintió y así fue cómo David llegó a su casa y se le hizo imprescindible porque, según se lee en el primer libro de Samuel,</p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p><em>“Cuando el espíritu de Dios se apoderaba de Saúl, David tomaba el arpa, la tañía con su mano, y Saúl sentía alivio y bienestar, pues se retiraba de él el espíritu malo”</em>.</p><cite><em>(1 Samuel 16: 23)</em></cite></blockquote>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidgoliath_sciosanmiguel-591x1024.jpg" alt="" class="wp-image-2630" width="395" height="684" srcset="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidgoliath_sciosanmiguel-591x1024.jpg 591w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidgoliath_sciosanmiguel-173x300.jpg 173w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidgoliath_sciosanmiguel-768x1330.jpg 768w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidgoliath_sciosanmiguel-887x1536.jpg 887w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidgoliath_sciosanmiguel-585x1013.jpg 585w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidgoliath_sciosanmiguel.jpg 1153w" sizes="(max-width: 395px) 100vw, 395px" /><figcaption>Grabado y leyenda perteneciente a la edición de la Vulgata Latina de Felipe Scio San Miguel, impresa por Benito Cano entre 1795 y 1797 (edición original procedente de la Colección Malatesta).</figcaption></figure></div>



<p>Además de arpista ocasional, David era pastor y, cuando el rey marchaba con sus tropas a guerrear contra los filisteos, él iba y volvía de Belén para cuidar las ovejas de su padre. Cuando este le encargó que acudiera al campamento en el que se encontraban sus tres hijos mayores, que combatían con Saúl, para llevarles alimentos y saber de ellos, David tuvo ocasión de presenciar el intimidatorio espectáculo que protagonizaba cada día, desde hacía cuarenta, un gigantesco filisteo, de nombre Goliat, quien salía de las filas de su ejército y se ofrecía para sostener un combate singular, un duelo individual, cuyo resultado decidiría la suerte de israelitas y filisteos.</p>



<p><em> </em>A pesar del ahorro de vidas que supondría aceptarla, lo cierto es que la oferta no resultó nada tentadora para los israelitas, porque la corpulencia y el aspecto feroz del contrincante hacían retroceder, de manera indefectible, cualquier avance del ánimo del más atrevido de los miembros de un ejército mal armado y carente de disciplina militar.</p>



<p>Lo que resulta comprensible teniendo en cuenta que, según unas versiones de la Biblia, Goliat medía unos cuatro codos, aproximadamente un metro ochenta de estatura frente al escaso metro sesenta y los aproximadamente cincuenta kilos de peso que cabe calcular para los judíos de la época, tomando como base los resultados de estudios realizados sobre esqueletos de individuos judíos del siglo I de nuestra era; pero, según otras, la estatura del filisteo era de seis codos y un palmo, unos exagerados tres metros de altura que tienen mucho que ver con la tendencia de los copistas a aumentar lo maravilloso. </p>



<p>Ya fuese medida en <em>codos reales</em> (la distancia entre el codo y el final de la mano extendida) o en <em>codos vulgares</em> (la distancia entre el codo y el puño cerrado), la altura de Goliat no impidió que David, más ofendido que asustado, pidiera permiso al rey para aceptar el reto, aduciendo que, como pastor, estaba acostumbrado a luchar contra los leones y los osos que amenazaban su ganado. Esto, aunque pueda parecerlo, no es ninguna exageración de copista porque esas fieras no eran raras en la Palestina de entonces, y menos aún en la región desértica del sudeste de Belén, donde David pastorearía su ganado. Saúl no sólo le concedió su permiso, sino que ordenó que lo vistieran con sus ropas, que le pusieran su coraza y su casco, y le entregó su espada. Pero David, falto de costumbre, no podía moverse bien con esas armas y prefirió deshacerse de ellas y enfrentarse al gigante provisto solo de su honda y su cayado. Eligió cinco chinarros de un torrente, los metió en su zurrón y avanzó hacia el filisteo. Apenas tuvo Goliat tiempo de proferir una burla y una amenaza cuando una piedra certeramente lanzada con la honda se clavó en su frente y le hizo caer desplomado. Rápidamente David se acercó al cuerpo caído, sacó la espada del gigante de su vaina y le cortó la cabeza.</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p>Completada la hazaña, muerto el gigante, el heroico David, se complace en su triunfo, con la mirada baja, reposada y perdida tras el esfuerzo, el enfrentamiento y la victoria. Así lo representa Donatello.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-3300" width="396" height="703" srcset="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-576x1024.jpg 576w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-169x300.jpg 169w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-768x1365.jpg 768w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-864x1536.jpg 864w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-1152x2048.jpg 1152w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-1920x3413.jpg 1920w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-1170x2080.jpg 1170w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-585x1040.jpg 585w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Donatello_de-frente-scaled.jpg 1440w" sizes="(max-width: 396px) 100vw, 396px" /><figcaption>El David de Donatello en el Museo del Bargello, Florencia</figcaption></figure></div>



<p>El David fundido en bronce por obra y gracia del genio artístico y del atrevimiento innovador de Donato di Niccolò di Betto Bardi, Donatello (Florencia 1386 &#8211; ibidem, 13 de diciembre de 1466), uno de los padres del Renacimiento, se corresponde bien con la imagen que, según el relato bíblico, hizo que el gigante Goliat menospreciara fatalmente a su contrincante por ser “muy joven, blondo y de bello rostro” (1 Samuel 17: 42). Representa la figura grácil de un adolescente de un metro y cincuenta y ocho centímetros de altura, de formas suaves y de una redondez casi femenina, que muestra su cuerpo desnudo, con su pierna izquierda apoyada sobre la cabeza cortada del gigante derrotado, componiendo un delicado y armonioso <em>contrapposto</em> con el movimiento de los brazos, el sensual y ligero desplazamiento de las caderas y el leve giro de la cabeza.</p>



<p>Con su David de bronce, realizado alrededor de 1440 por encargo de Cosme de Medici, Donatello llevó a cabo una doble y revolucionaria innovación artística: por una parte, esculpió la primera estatua que mostraba un desnudo desde la Antigüedad clásica; y, por otra, prescindió del marco arquitectónico para situarla. El resultado fue una magnífica escultura exenta o de bulto redondo, cuya ejecución permitió a su autor profundizar en el estudio anatómico y en la exaltación del cuerpo humano -dos constantes del arte escultórico renacentista, que seguiría su estela-, y sobre la que Giorgio Vasari llegó a decir que era una figura tan natural y de una belleza tal que costaba creer que no hubiera sido moldeada sobre un modelo viviente.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-full is-resized"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Dontallo_de-espaldas.jpg" alt="" class="wp-image-3302" width="233" height="545" srcset="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Dontallo_de-espaldas.jpg 320w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Dontallo_de-espaldas-128x300.jpg 128w" sizes="(max-width: 233px) 100vw, 233px" /><figcaption>Vista de espaldas</figcaption></figure></div>



<p>Aunque la escultura de Donatello reproduce un pasaje bíblico, su significado trasciende lo religioso e incorpora aspectos sociales, políticos e incluso mitológicos. David representa el auge del individualismo renacentista y el triunfo de la inteligencia sobre la fuerza; pero también, tocado con el sombrero de paja de los pastores de la Toscana, sobre el que reposa una corona de hojas de amaranto, símbolo de la inmortalidad y evocadora de los héroes griegos, se convierte en la representación de la joven Florencia triunfante sobre la poderosa Milán, un gigante militar de la época encarnado por Goliat, en cuya espada con forma de cruz, símbolo asociado a Milán, puede leerse la siguiente inscripción: </p>



<blockquote class="wp-block-quote"><p>«<em>Pro Patria fortiter dimicantibus etiam adversus terribilissimos hostes di i praestant auxilium</em>» (A los que valientemente lucharon por la madre patria, los dioses darán su ayuda incluso ante los más terribles enemigos).</p></blockquote>



<p>El David de Donatello permaneció en el centro del patio del Pallazo Medici hasta 1495, cuando, tras la expulsión de Piero de Medici de la ciudad, fue trasladado al Pallazo della Signoria, actual Palazzo Vecchio. Hoy puede admirarse su trastornadora y andrógina belleza en el Museo Nazionale del Bargello, impresionante edificio medieval que, tras ser la sede del consistorio de Florencia, fue utilizado como prisión -de ahí su nombre, pues en la Edad Media comenzó a usarse el término <em>bargello</em> para designar al oficial a cargo de los servicios policiales, extendiéndose luego su significado al edificio en el que residía y en el que se encerraba a los detenidos y, si era el caso, se los ejecutaba- y es, en la actualidad, un museo que acoge una de las colecciones más importantes de escultura renacentista.</p>



<p class="has-text-align-right"><em>Leonisa Malatesta, agosto de 2021</em> </p>
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		<title>Los tres Davides (Segunda parte)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leonisa Malatesta]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Aug 2021 18:34:40 +0000</pubDate>
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<h3 class="wp-block-heading">Tres obras maestras de la historia del arte, tres imágenes que retratan tres momentos diferentes de la ejecución de una misma hazaña, tres cuerpos diferentes, tres actitudes diferentes, tres expresiones diferentes, tres Davides diferentes: el de la mirada perdida y reposada tras la victoria sobre el gigante, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides/">d</a><a rel="noreferrer noopener" href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides/" target="_blank">e Donatello</a>; el de la mirada concentrada en medir al adversario y calcular el ataque, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-segunda-parte/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-segunda-parte/">de Miguel Ángel</a>; el de la mirada del cálculo ya hecho y del inicio de la acción, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-tercera-parte/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-tercera-parte/">de Bernini</a>. </h3>



<p>Algo más de medio siglo después de que Donatello terminara su David, en 1504, también en Florencia, también desnudo, en <em>contrapostto</em> y de bulto redondo, para que su perfección anatómica pudiera ser admirada desde cualquier punto de vista, se mostró a una ciudad expectante,  colosal, con una altura de algo más de cinco metros y un peso superior a las cinco toneladas, el más famoso de los Davides que en el mundo han sido: el David de Miguel Ángel. </p>



<span id="more-3255"></span>



<p>Nació de la afortunada unión entre el genio de Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni (Caprese, 6 de marzo de 1475 &#8211; Roma, 18 de febrero de 1564) y un rebelde y difícil bloque de mármol de Carrara, al que, por sus dimensiones, llamaban en la época “el gigante”. </p>



<p>Trasladado a Florencia en barco, a través del Mediterráneo y del Arno, desde la cantera de Fantiscritti, en Carrara, «el gigante» resultó dañado por los intentos fallidos de los artistas -entre ellos, Agostino di Duccio y Antonio Rosellino- que, antes que Miguel Ángel, intentaron esculpir en él, a mediados del siglo XV, por encargo y con el sufragio del importante Gremio de Tejedores, una de las doce grandes figuras de personajes del Antiguo Testamento que debían colocarse en los contrafuertes externos del ábside de la Iglesia de Santa María del Fiore, la catedral de Florencia. </p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" loading="lazy" width="683" height="1024" src="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Miguel-Angel_principal-2-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-3345" srcset="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Miguel-Angel_principal-2-683x1024.jpg 683w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Miguel-Angel_principal-2-200x300.jpg 200w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Miguel-Angel_principal-2-768x1152.jpg 768w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Miguel-Angel_principal-2-585x878.jpg 585w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_Miguel-Angel_principal-2.jpg 800w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /><figcaption>David, de Miguel Ángel. Galleria dell&#8217;Academia, Florencia</figcaption></figure></div>



<p>Gravemente perjudicado, “el gigante” permaneció abandonado y olvidado durante más de veinte años en las dependencias de la Opera del Duomo (algo así como la oficina de obras de la catedral), hasta que, a principios del siglo XVI, se recuperó el proyecto, barajándose para su ejecución los nombres de Andrea Sansovino, Leonardo da Vinci y Michelangelo Buonarroti.</p>



<p>Finalmente, Miguel Ángel, avalado por su reciente primera obra maestra, La Pietà, realizada en Roma entre 1498 y 1499, y con el compromiso de esculpir la figura “ex uno lapide” (de una sola pieza, sin ensamblar partes esculpidas separadamente) consiguió hacerse con el encargo en septiembre de 1501. Asumiendo ese arriesgado compromiso, Miguel Ángel se enfrentaba a un reto tan gigantesco como el propio bloque de mármol, pues siguiendo la técnica de esculpir en una sola pieza el margen de error se reducía a cero, de manera que un solo fallo podría estropear todo el trabajo. </p>



<p>Miguel Ángel pasó un tiempo observando al «gigante», convencido como estaba de que cada bloque de piedra guarda una estatua en su interior y la tarea del escultor es desnudarla de la piedra y descubrirla. Realizó bocetos, dibujos y modelos a pequeña escala en cera o  en arcilla y, llegado el momento, sin haber hecho modelos de yeso a escala real, como era habitual en la época, pidió que levantaran cuatro altos muros alrededor del bloque para proteger su trabajo de las miradas de los curiosos y emprendió el camino que le marcaban las fracturas y las tallas fallidas en el mármol para llegar hasta David, liberarlo de ese “gigante” que lo tenía preso y prepararlo para combatir al otro. Porque, a diferencia del de Donatello, el David de Miguel Ángel, con el cuerpo musculoso y fuerte de un atleta, no representa al héroe victorioso, sino al hombre preparado para la acción, en los momentos previos al combate, con la tensión acumulada en los músculos y en la cara: el ceño fruncido, la mirada penetrante y concentrada, las aletas de la nariz dilatadas, en un expresivo gesto de odio y rabia contenidos, una magnífica manifestación de la <em>terribilità</em>, el término con el que los contemporáneos del <em>Divino</em>, se referían a la grandiosidad, a la potencia y a la mirada terrible de algunas de sus más famosas estatuas. </p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_MIguel-Angel_cara-684x1024.jpg" alt="" class="wp-image-3347" width="368" height="550" srcset="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_MIguel-Angel_cara-684x1024.jpg 684w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_MIguel-Angel_cara-201x300.jpg 201w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_MIguel-Angel_cara-768x1149.jpg 768w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_MIguel-Angel_cara-585x875.jpg 585w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David_MIguel-Angel_cara.jpg 800w" sizes="(max-width: 368px) 100vw, 368px" /><figcaption>La terribilità en el rostro de David, con la mirada dirigida hacia Roma</figcaption></figure></div>



<p>Cuando, en agosto de 1504, se mostró públicamente la estatua, los presentes experimentaron una admiración y un asombro extremos al contemplar la figura de un colosal David cuya altura superaba con creces las medidas del bíblico Goliat. Su extraordinaria apariencia determinó que la que debía ser una escultura religiosa adquiriera enseguida una significación política, y el David de Miguel Ángel se convirtió en un símbolo de la joven República de Florencia, irguiéndose desafiante frente a los Medici y a los Estados Pontificios, con su mirada amezante dirigida hacia Roma.</p>



<p>Aunque se ha convertido en un ideal de belleza masculina, las proporciones de la figura distan de ser perfectas: su mano derecha es exageradamente grande y la cabeza y el cuello miden más de la mitad que el tronco. No se trata de errores, sino de recursos empleados por el genio para potenciar la expresividad de una escultura que debía colocarse en lo alto de la catedral y ser vista desde el suelo. Pero, finalmente, con una significación más civil que religiosa, se decidió ubicarla en la Piazza della Signoria donde permaneció hasta 1873, cuando fue trasladada a la Gallería dell&#8217;Academia para asegurar su conservación, colocándose una réplica en su lugar.</p>



<p class="has-text-align-right"> <em>Leonisa Malatesta, agosto de 2021</em>  </p>
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		<title>Los tres Davides (Tercera parte)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leonisa Malatesta]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Aug 2021 18:33:17 +0000</pubDate>
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<h3 class="wp-block-heading">Tres obras maestras de la historia del arte, tres imágenes que retratan tres momentos diferentes de la ejecución de una misma hazaña, tres cuerpos diferentes, tres actitudes diferentes, tres expresiones diferentes, tres Davides diferentes: el de la mirada perdida y reposada tras la victoria sobre el gigante, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides/">de Donatello</a>; el de la mirada concentrada en medir al adversario y calcular el ataque, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-segunda-parte/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-segunda-parte/">de Miguel Ángel</a>; el de la mirada del cálculo ya hecho y del inicio de la acción, <a href="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-tercera-parte/" data-type="URL" data-id="https://diletantevoraz.es/los-tres-davides-tercera-parte/">de Bernini</a>.</h3>



<p>Es el menos conocido y el más sorprendente de los tres. Es la anatomía en acción, el movimiento, la emoción y el dinamismo: es el Barroco y es el David de Bernini.</p>



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<p>Nacido del genio polifacético de Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, 1598 &#8211; Roma, 1680), la figura, de un metro y setenta centímetros de altura, esculpida en mármol entre los años 1623 y 1624 por encargo del cardenal y mecenas romano Scipione Borghese, representa a David en el momento preciso en el que está estirando la honda para lanzar la piedra con la que derribará a Goliat, en el momento de la máxima tensión física y emocional, del máximo esfuerzo.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-full is-resized"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidbernini.jpg" alt="" class="wp-image-2757" width="345" height="420" srcset="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidbernini.jpg 840w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidbernini-246x300.jpg 246w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidbernini-768x936.jpg 768w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/davidbernini-585x713.jpg 585w" sizes="(max-width: 345px) 100vw, 345px" /><figcaption> El David de Bernini, en la Galleria Borghese (Roma) </figcaption></figure></div>



<p>Bernini busca sorprender con su creación y lo consigue, produciendo unas formas que reflejan magistralmente el acto en desarrollo, la potencia, el movimiento, de manera que la escultura parece capaz de completar la acción y concluirla con el lanzamiento de la piedra ante los atónitos ojos de quienes la contemplan.</p>



<p>Mientras que el David de Donatello, primero, y de el Miguel Ángel, después, son figuras idealizadas que reflejan la quietud, el estatismo y la serenidad de la escultura renacentista, el David de Bernini rezuma la emoción y el dinamismo propios del Barroco, y un realismo acentuado, dramático y perturbador, que conmueve a quien lo mira.</p>



<p>Dibujando el característico movimiento en hélice de la escultura barroca, mediante el que el escultor busca destacar la expresividad y proyectar la imagen de energía y de fuerza, con el cuerpo en torsión, con la cara contraída en un gesto de concentración extrema, el ceño muy fruncido, la boca apretada, mordiéndose los labios, la figura representa al David más humano en plena realización del esfuerzo. Es la representación del ser humano enfrentándose a la amenaza gigantesca de la crisis de la época y también es la escenificación del combate de la Contrarreforma de la Iglesia católica contra la Reforma protestante promovida por Martín Lutero.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignleft size-full is-resized"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David-Bernini_trasera.jpg" alt="" class="wp-image-3381" width="332" height="509" srcset="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David-Bernini_trasera.jpg 668w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David-Bernini_trasera-196x300.jpg 196w, https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/David-Bernini_trasera-585x897.jpg 585w" sizes="(max-width: 332px) 100vw, 332px" /><figcaption>Vistra trasera de la figura</figcaption></figure></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-full is-resized"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://diletantevoraz.es/wp-content/uploads/2021/08/Davidbernini_-cara-982x1024-1.jpg" alt="" class="wp-image-3664" width="233" height="243"/><figcaption>Detalle de la cabeza: el gesto del esfuerzo </figcaption></figure></div>



<p>El David de Bernini está lejos de la idealización de los Davides de Donatello y Miguel Ángel, del adolescente de formas ambiguas y delicadas y del joven atlético de cuerpo apolíneo. En un logrado intento de mayor realismo, Bernini representa a David con el aspecto de un hombre adulto, más próximo al de un pastor, con un zurrón atravesado en su pecho y semidesnudo, de manera que el artista consigue exhibir su dominio del conocimiento anatómico y su virtuosismo sin atentar contra las reglas del puritanismo de la época de la Contrarreforma.</p>



<p>Aunque, con un sentido pictórico de la escultura, su autor concibió esta obra para ser colocada contra una pared -motivo por el que la parte trasera, cubierta por los pliegues poco elaborados de un manto, dista del acabado de la frontal-, en la actualidad el David de Bernini está ubicado, con todos los honores y para su total contemplación, en el centro de una de las salas de la Galleria Borghese, en Roma, donde sigue suscitando la admiración y el asombro de quienes se topan de frente con la  la figura amenazante y diferente del pastor.</p>



<p class="has-text-align-right"> <em>Leonisa Malatesta, agosto de 2021</em>  </p>
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